Las pilas gastadas se acumulan en cualquier gaveta. Esta guía te explica cómo reconocer las alcalinas, cómo guardarlas de forma segura mientras juntas varias y qué hacer con otros tipos de baterías.
Qué es una pila alcalina
Son las pilas desechables de uso diario: las que pones en controles remotos, relojes de pared, linternas, juguetes o ratones inalámbricos. Las reconoces porque la etiqueta dice “alcalina” o “alkaline”. Aunque son pequeñas, no van a la basura común: necesitan un manejo aparte. Por eso, entre las categorías de Reciclo+, las baterías alcalinas tienen su propio lugar y no se mezclan con ningún otro material.
Qué sí va y qué no
Sí va
- Pilas alcalinas AA y AAA.
- Pilas alcalinas C y D, las medianas y las grandes.
- Pilas alcalinas cuadradas de 9 voltios.
No va
- Baterías de litio, como las de celulares, laptops o cargadores portátiles.
- Baterías de carro o de moto.
- Pilas recargables y pilas de botón, como las de relojes de pulsera o calculadoras.
- Aparatos con las pilas todavía puestas.
Las baterías de litio, las de carro y las recargables tienen otra composición y otros riesgos. Ni esas ni las pilas de botón van en el recipiente de las alcalinas: guárdalas aparte y consulta con Reciclo+ antes de entregarlas. Si la pila está dentro de un aparato que ya no sirve, sácala y revisa cómo reciclar electrónicos para el resto del aparato.
Cómo guardarlas hasta entregarlas
- Sácalas en cuanto se agoten. Una pila gastada que se queda dentro del aparato puede tener una fuga y dañarlo.
- Revisa la etiqueta. Confirma que diga “alcalina” o “alkaline”. Si no lo dice, guárdala aparte y consulta.
- Usa un recipiente seco, cerrado y que no sea de metal. Un bote plástico con tapa funciona muy bien. Rotúlalo para que nadie lo confunda con otra cosa.
- Protege las pilas de 9 voltios. Sus dos contactos están juntos en la parte de arriba: cúbrelos con un pedazo de cinta aislante o adhesiva para que no toquen otras pilas ni objetos de metal.
- Pon el recipiente en un lugar fresco y seguro. Lejos del sol, del fuego y del alcance de los niños pequeños, que podrían llevarse una pila a la boca.
Lo que nunca debes hacer
A diferencia de las latas de aluminio, las pilas no se aplastan, no se abren y no se perforan. Tampoco intentes recargarlas. No las quemes ni las acerques al fuego: con el calor pueden reventar. Si una pila tiene un polvo blanco o una costra en los extremos, es señal de que tuvo una fuga: no la toques con las manos desnudas, recógela con guantes o con una bolsa plástica, guárdala en una bolsa cerrada dentro de tu recipiente y lávate las manos.
Errores comunes
- Tirar las pilas a la basura común “porque solo es una”.
- Guardarlas en una lata o un recipiente de metal, o junto a monedas, llaves o clips.
- Revolver las alcalinas con baterías de celular o con pilas recargables.
- Echarlas en el recipiente de latas, de plástico o de electrónicos.
Recuerda: seco, cerrado y no metálico. Así se guardan las pilas alcalinas hasta que las entregues, siempre separadas de cualquier otro material.
Un recipiente que toda la familia conozca
Un buen hábito es tener en casa un solo recipiente para pilas que toda la familia conozca, como parte de tu sistema para separar residuos; así ninguna termina en la basura. Cada vez que agregues una pila, revisa que el recipiente siga seco y bien cerrado, y que no se haya colado una pila de botón, una recargable o algún objeto de metal. Cuando esté lleno, escríbenos para confirmar cómo entregarlas. En colegios, oficinas y edificios con estación de reciclaje de Reciclo+, consulta primero cómo se reciben las pilas ahí.